Categoría : Riesgos laborales

El pasado 9 de enero de 2026, el diario El Mundo publicó un amplio reportaje dentro de su sección Historias titulado –La vida al límite de los veterinarios: «Los suicidios están a la orden del día»–  que pone sobre la mesa una realidad que desde el sector veterinario se viene denunciando desde hace años: el grave impacto que las condiciones laborales y normativas están teniendo en la salud mental de los profesionales veterinarios en España.

Desde FESVET  animamos a la lectura de esta publicación, y no solo por su repercusión mediática, sino porque recoge datos, testimonios y problemáticas que forman parte del día a día de la profesión.

Una profesión vocacional… pero al límite

El reportaje desmonta la visión idealizada de la veterinaria como una profesión “amable” y destaca cifras preocupantes:

  • Uno de cada diez veterinarios pensó en suicidarse en 2025.
  • Más del 90 % sufre ansiedad relacionada con su trabajo.
  • Cerca del 60 % presenta síntomas de depresión.
  • El burnout afecta a más del 75 % del colectivo, según datos de colegios profesionales.

Estos datos se ven reforzados por testimonios de veterinarios de distintos ámbitos (clínica de pequeños animales, veterinaria equina, ejercicio en campo), que describen una sensación constante de estrés, miedo a equivocarse y agotamiento emocional.

El impacto del Real Decreto 666/2023

Uno de los elementos centrales del artículo es la aplicación del Real Decreto 666/2023, que regula el uso de medicamentos veterinarios y el sistema PRESVET. Aunque su objetivo es el control del uso de antibióticos y la lucha contra las resistencias antimicrobianas, el reportaje recoge cómo su implantación ha generado:

  • Inseguridad jurídica en la práctica clínica.
  • Conflictos entre el criterio clínico y la legalidad.
  • Aumento de la carga burocrática.
  • Retrasos en tratamientos y mayor presión por parte de los tutores de animales.

Este contexto ha favorecido la aparición de movimientos profesionales y asociaciones que reclaman cambios normativos y mayor diálogo con la Administración.

Factores estructurales que agravan la situación

El reportaje también señala problemas de fondo que no son nuevos en la profesión:

  • Eutanasias frecuentes, con una fuerte carga emocional.
  • Acceso a fármacos y conocimientos farmacológicos, que incrementan el riesgo en situaciones de crisis.
  • Falta de reconocimiento institucional y social.
  • IVA del 21 % en los servicios veterinarios, frente al 0 % en la sanidad humana.
  • Presión económica y social por parte de algunos clientes.
  • Jornadas largas, dificultad para conciliar y aislamiento profesional.

Todo ello en un contexto en el que los veterinarios no están plenamente integrados en el sistema de salud pública, pese a su papel clave en la sanidad animal, la seguridad alimentaria y el control de zoonosis.

Una llamada de atención necesaria

El reportaje concluye con una idea clara: la profesión veterinaria está al límite, y la salud mental del colectivo requiere medidas urgentes, tanto desde las administraciones como desde el propio sistema profesional.

Desde FESVET valoramos positivamente que medios de comunicación generalistas den visibilidad a esta realidad y reiteramos la importancia de:

  • Avanzar hacia una regulación más ajustada a la práctica clínica real.
  • Reforzar los programas de apoyo psicológico al colectivo.
  • Reconocer plenamente el papel sanitario esencial de la veterinaria.
  • Abrir espacios de diálogo real entre profesionales y administraciones.

Seguiremos trabajando para que la voz del sector veterinario sea escuchada y para que ejercer esta profesión no suponga poner en riesgo la salud mental de quienes la sostienen cada día.

 

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