Categoría : Notas de prensa

La Federación Estatal de Sindicatos Veterinarios (FESVET) solicita a la Dirección General de Ordenación de la Seguridad Social un informe sobre los índices de morbilidad, mortalidad y siniestralidad de la profesión veterinaria.

Asimismo, se lo comunica a la Organización Colegial Veterinaria para que, si así lo considera oportuno, curse una solicitud de este tenor a la referida Dirección General del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

 Cada vez son más los estudios que señalan que las actividades veterinarias en España se encuentran en una situación alarmante que afecta, no sólo, a la salud y bienestar de los animales, sino también a los profesionales que se encargan del cuidado de los mismos.

Cifras tan impactantes como que más del 90 % de los veterinarios experimenta ansiedad, el 85 % sufre insomnio, seis de cada 10 presenta síntomas de depresión o que uno de cada 10 veterinarios españoles ha pensado en quitarse la vida, según señala el estudio de GOSBI, deben hacernos reflexionar sobre la gravedad de la salud psicosocial de la profesión Veterinaria. Entre las causas predecibles, aunque hay muchas más, se encuentran unas condiciones laborales de máxima exigencia profesional: jornadas maratonianas de más de 45 horas semanales, guardias y disponibilidad permanentes, turnos cambiantes que alteran el biorritmo natural que alteran el sueño, el estado de ánimo y las actividades corporales esenciales, derivan en un estrés físico y emocional que hacen que el 30% de los veterinarios clínicos se plantea abiertamente abandonar la profesión, y no por falta de vocación, sino por los bajos salarios que perciben, muy por debajo del resto de profesiones sanitarias, y por el resto de condiciones laborales que les impide conciliar su vida laboral y profesional.

Por ello, y es la segunda vez que lo solicitamos, desde FESVET hemos dirigido un escrito a Dña. Mara Morano Larragueta, Directora General de Ordenación de la Seguridad Social, dependiente del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, para recordarla que “es función de esa Dirección General, entre otras cuestiones, la recepción y análisis de la documentación relativa a las enfermedades profesionales y su explotación estadística; la administración del sistema CEPROSS (Comunicación de enfermedades profesionales de la Seguridad Social), de las bases de datos de contingencias profesionales y del sistema PANOTRATSS (Patologías no traumáticas de accidentes de trabajo del sistema de Seguridad Social). Así como la elaboración de las bases de datos e informes estadísticos y económicos requeridos para la aplicación de coeficientes reductores de la edad de jubilación y otras medidas en el ámbito de la Seguridad Social, sin perjuicio de las competencias que ostentan las entidades gestoras y los servicios comunes de la Seguridad Social como titulares de los ficheros y bases de datos de la Seguridad Social”.

Y a la vez informarla que “la práctica veterinaria se ve obligada a ocupar una posición moral difícil y compleja porque sirve tanto a intereses humanos (cuidado de sus animales) como a intereses sociales (salud pública), dos elementos que no siempre pueden estar libres de conflictos. En la delgada línea que demarca ambos intereses, los conflictos éticos son comunes. Esto se debe principalmente a que los veterinarios siempre buscan un equilibrio entre sus obligaciones de garantizar la salud pública y, al mismo tiempo, satisfacer las expectativas de salud y bienestar animal de los tutores de los animales e incluso económicas en el caso de los propietarios de las industrias. Todo ello hace que el colectivo veterinario sea uno de los sectores profesionales con más tendencia a sufrir patologías, no solo físicas comunes por mordeduras, arañazos, atrapamiento, coces, cornadas etc., sino intensamente relacionadas con los factores psicosociales: estrés laboral/burnout, violencia laboral, hostigamiento psicológico (mobbing), etc.”.

Con el objetivo inmediato de analizar los datos impersonales existentes en el Ministerio y buscar soluciones efectivas a una realidad que no podemos seguir obviando y, en su caso, iniciar los trámites para que la profesión Veterinaria sea declarada una profesión de riesgo, FESVET ha solicitado:

“un informe para determinar los índices de morbilidad, mortalidad y siniestralidad en el que se identifiquen en los diferentes sectores de actividad (clínica de animales de compañía y ocio, clínica de animales productores de alimentos, mataderos, investigadores, docentes, etc.) del colectivo veterinario que comprenda, según el caso, la determinación de los indicadores básicos y sus umbrales, así como un estudio detallado de la siniestralidad y del daño producido por el trabajo, con especial referencia a la edad y al género, en los términos siguientes:

a) La obtención de los indicadores básicos se realizará mediante la aplicación de las fórmulas que se establecen normativamente y comprenderá el cálculo de los indicadores básicos a nivel del colectivo veterinario, describiendo el histórico de cada uno de ellos y su comparación con los correspondientes a los colectivos especificados en el párrafo c).

b) El estudio específico comprenderá:

1.º Un análisis detallado de los indicadores considerando las variables de edad, género, permanencia en el trabajo, tamaño de empresa y distribución geográfica.

2.º Un análisis específico de la incidencia y tipo de enfermedad profesional o causada por el trabajo y calificable como accidente de trabajo y sus agentes causantes, así como el tipo de lesiones, que concluya el daño producido por el trabajo, dependiendo de la permanencia en la ocupación y la edad.

c) En todos los casos, los indicadores mostraran su desviación respecto del colectivo de la misma actividad económica y respecto del colectivo total de personas trabajadoras.

Asimismo, solicito que el referido informe se remita a la siguiente dirección de correo electrónico, al efecto de lo dispuesto en el artículo 41.1 in fine de la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas: fesvet2018@gmail.com”.

Asimismo, hemos transmitido al presidente de la Organización Colegial Veterinaria nuestra inquietud por el desgaste físico y emocional que padece la profesión y le hemos pedido que también solicite estos datos al Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migración, dado que son imprescindibles para analizar los riesgos laborales que están determinando los elevados índices de siniestralidad, morbilidad y mortalidad que estamos observando en las actividades veterinarias y alinearnos para buscar las soluciones que se sean más adecuadas. 

 

Documentos:

  • Nota de Prensa.FESVET solicita a la Dirección General de Ordenación de la Seguridad Social un informe sobre los índices de morbilidad, mortalidad y siniestralidad de la profesión veterinaria.» Descargar
  • Solicitud de informe.» Descargar